El relato

Para los lectores que quieran recordar el libro y sus principales líneas, aquí un resumen del viaje del hombrecito y de sus encuentros.

Si debemos creer a Saint-Exupéry, El Principito es un libro para niños destinado a las personas mayores. Sus niveles de lectura producen placer y entregan temas de reflexión a lectores de todas las edades.

El autor, aviador, cae con su avión en pleno desierto del Sahara. Mientras trata de reparar su aparato, aparece un niño que le pide que le dibuje un cordero. El autor aprende también que este « Principito » viene del asteroide B 612 donde ha dejado tres volcanes y una rosa.

Antes de llegar a la Tierra, visitó otros planetas y encontró gente curiosa: un rey, un vanidoso, un bebedor, un farolero y un geógrafo… En la Tierra ha podido hablar con un zorro, que le enseñó que para conocer es necesario « domesticar », y que eso hace a las cosas y a los hombres únicos. « Lo esencial es invisible a los ojos », dice.

Para recuperar a su rosa, El Principito vuelve a partir hacia su casa dejándose morder por una serpiente venenosa. Es demasiado lejos y él no puede llevar consigo su « corteza ». El aviador, que ha terminado de reparar su avión, deja también el desierto. Esperará siempre el regreso del Principito y nos ruega avisarle si llegamos a encontrarlo.

Para saber más: los planetas del Principito
Cada planeta visitado por el Principito puede ser considerado como una alegoría de la naturaleza humana. A quienes ya han leído el Principito una vez, los invitamos a volver a visitar esos planetas de una nueva manera.

El Rey – asteroide B 325
En el libro, este monarca a quien el Principito visita pretende que reina sobre todo y que su poder es absoluto. Su único « súbito » es de hecho una rata a la que cree escuchar cuando cae la noche. El rey ejerce su poder sobre el sol ordenándole esconderse a la hora del ocaso. Para no quedar en ridículo, este curioso rey da órdenes « razonables » (« Te ordeno sentarte »). Una manera como cualquier otra de satisfacer su sed de poder. No engaña al Principito, que ve en este monarca una persona mayor extraña.

El rey, monarca grotesco

El Rey – asteroide B 325
Tocado con su sombrero tan llamativo como ridículo, el vanidoso se considera el más hermoso y el más inteligente de su minúsculo planeta. El Principito le recuerda que está solo en su planeta, pero el vanidoso quiere de todos modos ser admirado, aplaudido. El Principito queda perplejo ante tanta vanidad: « las personas mayores son decididamente muy extrañas » se dice.

Los vanos y su sombrero.

El bebedor –asteroide B 327
Vive solo con sus botellas y pasa el tiempo bebiendo para olvidar que tiene vergüenza de beber. El Principito se da cuenta que el hombre es desdichado y quiere ayudarlo. El bebedor se encierra en su silencio y su tristeza. El Principito queda perplejo frente a esta persona mayor que está dentro de un inútil círculo vicioso.

«Esta visita fue muy breve, pero sumió al principito en profundo abatimiento.»

El hombre de negocios – asteroide B 328
Es un señor gordo muy ocupado, que no tiene tiempo ni siquiera de encender un cigarro. Pasa su tiempo contando las estrellas que dice poseer. Anota el número en una hoja que deposita en el banco. El Principito trata de hacerle entender que pierde su vida y que « poseer » es ser útil a lo que se posee. El Principito le habla entonces de su rosa, que riega y protege. El hombre de negocios no sabe qué decir. El Principito queda nuevamente desilusionado de las personas mayores.

Ni siquiera tiene tiempo para encender el cigarrillo.

El farolero – asteroide B 329
El Principito queda en un primer momento seducido por este personaje. Su oficio es útil: enciende el farol al ponerse el sol. Pero su planeta gira cada vez más rápido y el farolero debe apagar y encender su farol incesantemente. « Es la consigna » dice el farolero al Principito quien, de todos modos, sentirá respeto por el esfuerzo de esta persona mayor.

«Este es el único que no parecía ridículo. Esto puede ser porque se trata de algo distinto de uno mismo.»

El geógrafo – asteroide B 330
Es un anciano que anota en grandes libros las informaciones entregadas por los exploradores que lo visitan. Su planeta es extenso, pero él no sabe si hay ríos o montañas, porque « el geógrafo es demasiado importante para vagabundear por ahí ».  El geógrafo aparece como alguien que tiene necesidad del relato de los demás para conocer las cosas, mientras que para el Principito el esfuerzo es necesario para conocer las cosas. Es el geógrafo quien envía al Principito a la Tierra, diciéndole que tiene « buena reputación ».

«Este es un erudito que sabe dónde están los mares, ríos, ciudades, montañas y desiertos.»