Hervé Magnin, terapeuta y cantante

Tal como Antoine de Saint-Exupéry, Hervé Magnin es un hombre activo en muchos campos. Dirige un centro de formación y asesoría, es psicoterapeuta cognitivo-comportamentalista y

ha publicado varios ensayos de psicología.

Cuando niño no fue un lector asiduo, pero durante un viaje a Canadá, cuando tenía 25 años, una amiga le regaló una edición del Principito. Lo lee. Queda conmovido. La dedicatoria – a Léon Werth cuando niño – lo emociona. La creación literaria le fascina, y descubre el placer de la lectura.

Citar al Principito

Hervé está convencido de que los libros pueden mejorar nuestra vida cotidiana. Con el paso de los años, descubre que el pequeño personaje de Antoine de Saint-Exupéry se le parece: « cuando plantea una pregunta, el pequeño príncipe la sigue repitiendo hasta obtener respuesta ». Lo mismo le ocurre a Hervé, que no deja de plantear preguntas. Cuando escribe sus libros, en los cuales se trata de cómo enfrentar la mala fe, Hervé habla del pequeño príncipe: confrontado con personas mayores, él les plantea preguntas sin dejarse pasar a llevar por sus respuestas vacías, convencionales o estúpidas. Para el terapeuta, el pequeño príncipe es tanto un pedagogo (frente al aviador) como un alumno (frente al zorro). En sus obras, Hervé aprovecha esta doble personalidad del héroe de Antoine de Saint-Exupéry.

En su libro Surmonter ses peurs. Enfin libre (Superar sus miedos. Por fin libre), Hervé presenta el encuentro del pequeño príncipe con el zorro como una obra maestra de comunicación, incluso de terapia del miedo a través del amor y la paciencia: « ese primer paso hacia lo desconocido debe ser mínimo, porque permite constatar que no pasa en absoluto lo que se teme. Un desmentido que hace posible el segundo paso. Este paso de confirmación debe ser apenas menos pequeño que el primero. Pero la seguridad que da hará posible el tercer paso, y el siguiente… ». Este pasaje es, ni más ni menos, la primera lección del zorro. Según Hervé, la domesticación es uno de los principios fundamentales del comportamentalismo.

« Para el terapeuta, el pequeño príncipe es a la vez un pedagogo y un alumno »

Saint-Exupéry en la cabeza
La psicoterapia no es el único campo de actividad de Hervé: es también autor y compositor, dedica tiempo a las artes plásticas y se presenta sobre los escenarios. En sus espectáculos le gusta improvisar. Ha escrito una primera novela y más recientemente un cuento titulado Le Petit Antoine, dedicado a Antoine de Saint-Exupéry « cuando era niño ». Cuenta la odisea de Antoine, un niño perdido en espacios vírgenes, y sus encuentros con animales que le hablan en tono filosófico. Si se le pregunta por su cercanía con la obra de Antoine de Saint-Exupéry, Hervé responde que es plena de sentido y muy avanzada para su época. Hervé también piensa en la soledad de quien no coincide con las opiniones de su tiempo.

Hervé es una de esas personas que encuentran en el pequeño príncipe y, más en general en la obra de Antoine de Saint-Exupéry, alimentos para su actividad cotidiana, a la vez múltiples y agudos, personas que tienen el sentimiento de dar un sentido a su vida porque no dejan « de ir hacia ».

Todo el universo de Hervé en su sitio Internet.