Asociaciones extranjeras

Traducido en casi 200 idiomas y dialectos, El Principito le habla al mundo entero. Asociaciones, a menudo al servicio de la indigencia extrema, han convertido al Principito en su estandarte para indicar mejor que se ponen al servicio de los demás con el mismo afecto que el Principito se ocupa de su rosa.

Hospital Pequeño Príncipe

«En una estrella, en un planeta, el mío, la Tierra, había un Principito que consolar. Lo tomé en mis brazos. Lo mecí », Antoine de Saint-Exupéry, El Principito, capítulo VII. « Siempre pensé que todos los niños debían ser tratados como pequeños príncipes y princesas », Ety Goncalves da Conceiçã Forte, presidenta de la Asociación Hospitalaria para la Protección de la Infancia. El Principito es responsable de su rosa, nosotros somos responsables de nuestros pequeños príncipes, esa es la razón de ser del Hospital Pequeno Príncipe en Brasil. Un lugar de cuidados, esperanza, cultura e intercambio dedicado a los niños y a sus familias.

Todo comenzó en 1919 cuando algunos médicos y algunas enfermeras improvisadas, todos voluntarios, crean la Cruz Roja en el estado de Paraná. En la década de 1930 se inaugura el primer edificio del Hospital de Niños. En 1956 se crea una asociación para la protección de la infancia junto al Hospital Dr Raul Carneiro, que unos quince años después toma su nombre actual: Pequeno Príncipe, el Principito.

Brasil tiene actualmente 192 millones de habitantes, de los cuales 69 millones tienen menos de 18 años. Para los niños de menos de 6 años, la mortalidad es de 6 por cada mil habitantes (en Francia es aproximadamente de 3,6 por mil). Apenas 75% de las familias brasileñas tienen acceso a una red de salud. Todas esas razones explican que el Hospital Pequeno Principe, que cuenta con una treintena de especialidades médicas, sea una esperanza para los jóvenes de menos de 18 años y sus familias. En constante contacto con el Instituto de Investigaciones Pelé — apadrinado por el ex jugador de fútbol cuya fama es una referencia para todos los brasileños — el Hospital Pequeno Principe desarrolla estudios que permiten conocer mejor las enfermedades y encontrar remedios más eficaces. Sólo el servicio de cardiología realiza unas 700 operaciones cada año.

El hospital es uno de los más importantes de Sudamérica, y su influencia supera las fronteras de Brasil. Dado que la hospitalización es una prueba difícil, en particular para niños pequeños, el Hospital Pequeno Príncipe propone espacios de juego y de cultura, con educadores y actores que ofrecen a los niños diversiones que les permitan olvidar su enfermedad.

Del mismo modo, para proteger a los niños, todos los cuidados se realizan en espacios cuya decoración y nombre puedan inspirar confianza. Al pasar el umbral de la sala donde quedarán hospitalizados, los niños tienen que tener la sensación de que visitan la casa de un amigo. Una asociación de protección de la infancia apoya los proyectos de desarrollo y numerosos voluntarios actúan y ayudan tanto al personal del hospital como a los niños y sus parientes. Cada uno contribuye al bienestar de todos, en todos los niveles, a pesar de la enfermedad. « Domesticar » adquiere aquí un significado colectivo.

Hoy día el hospital desea terminar su proyecto de expansión y comprar nuevos equipos de cirugía, captación de imágenes e investigación. El objetivo es aportar medicina gratuita y de calidad a todos los niños enfermos, independientemente de su origen social.

Contacto:
Associação Hospitalar de Proteção à Infância Dr. Raul Carneiro
Rua Desembargador Motta, 1070 – CEP 80250-060 – Curitiba – PR – Brasil
Tél.: (41) 3310-1010, Fax (41) 3225-2291.

Hacer una donación: http://www.pequenoprincipe.org.br

Para saber más: http://www.doepequenoprincipe.org.br


Las Estrellas del Principito

Rusia 2007: con la ayuda de la sucesión Saint-Exupéry, Igor Shamraev funda Las Estrellas del Principito.

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Una asociación que aplica la filosofía del Principito. (imagen) Para su presidente, « El Principito y Saint-Exupéry son símbolos que reúnen a la gente en torno a proyectos que hacen del nuestro un mundo mejor, más hermoso y más justo. » La filosofía de los « vínculos », tan querida al aviador-escritor, guía todos los proyectos: « Estamos convencidos de que en la acción común se tejen vínculos verdaderos entre personas diferentes por su origen social o su cultura », añade Igor Shamraev. La asociación participa en diferentes terrenos : la infancia en dificultad (huérfanos o hijos de familias desfavorecidas), por ejemplo, a través del orfelinato de Voronej, donde la asociación ha organizado una actividad de jardinería titulada « Los jardines del Principito ». Tal como un Principito que cuida su planeta, la asociación cree en la necesidad de proteger el nuestro, la Tierra. La ecología forma parte de los proyectos educativos de la asociación, que toma en cuenta al elegir sus colaboradores. Ultimo ejemplo: una campaña de comunicación sobre el peligro del cloro en la fabricación de papel, en colaboración con la antena rusa de Greenpeace y un fabricante de papel local. La asociación celebra al hombrecito del planeta B 612 durante todo el año. En el momento de publicar El Principito en idioma altaico, los voluntarios de la asociación distribuyeron los libros en las aldeas de Altai, de muy difícil

acceso. En 2009, la asociación pararó el Cincuentenario de la edición rusa de El Principito.

Para saber más:  http://www.lepetitprince.ru